COMO VIVIMOS LA CONFRONTACIÓN DE MI CARRERA Y
COMO MAESTRO DE MEDIA SUPERIOR
Al terminar la preparatoria decido estudiar la Licenciatura de Pedagogía en la UNAM, de la cual me siento muy orgullosa, ya que me dieron excelentes bases para enfrentarme a una realidad laboral, lo que me ayudó a elegir la docencia como un medio para lograr cambios en la juventud, ya que de estos se puede obtener situaciones positivas. Me inicio en la docencia a nivel medio superior, porque decidí realizar mi servicio social en una preparatoria y de ahí en adelante solo he trabajado en este nivel, por lo tanto desconozco los otros niveles (primaria, secundaria) me gusta este nivel por que los alumnos ya no son niños frágiles, y se puede hablar con ellos de una forma abierta, puedes ser más estricto en el momento en que se les solicita alguna actividad, considero que son fáciles de manipular y hacerlos a tu forma de trabajo, cuando los encaminas en una determinada metodología de trabajo, después solos lo hacen.
De mi profesión puedo decir que me siento muy satisfecha, ya que realizó lo que me gusta, no me imagino haciendo otra cosa, como les comento a mis alumnos: “el día que yo deje de creer que la juventud es la única que puede generar cambios positivos en esta sociedad, dejare de ser profesora y me dedicare a vender quesadillas”, y esto se los comento porque yo no permito, que los alumnos me digan que no pueden hacer determinada actividad, que se les olvido o cualquier pretexto, si no que los voy guiando y hasta en algún momento los obligo hacerlo, y poco a poco logro que ellos comprendan que eso es para su beneficio, para que tengan aprendizajes, mejoren sus vidas, etc. No soy una docente que se dedique a quejarse de la falta de trabajo de los alumnos, mejor me ocupo en buscar estrategias para lograr los objetivos. Por lo tanto ser docente de este nivel significa lograr que los jóvenes se puedan dar cuenta de sus potencialidades que en muchas ocasiones las tienen muy ocultas.
Durante mi ejercicio como docente, he tenido muchas satisfacciones que me dejan los alumnos, aprendizajes, amistades, pero sobretodo agradecimiento; de que, de darles reglas, forzarlos, incentivarlos a realizar trabajos de calidad, a no ser conformistas, etc. Ver cómo pasa el tiempo y encontrarme en la calle a ex alumnos que me recuerdan y platicarme sobre sus logros. El haber sido reconocido por mis alumnos, como una de sus tres mejores maestros. En que me siento frustrada en muchos momentos, que ojala y esto lo pudiera lograr con todos los alumnos, desafortunadamente no todos reaccionan así, varios se van solo por la calificación, y de allí no avanzan más. Pero atrás de ellos hay una historia de familia y personal que no se puede cambiar y que a veces pesa más que el deseo de salir adelante.